Escucho una tonada firme endulzando mis oídos, mañana tras mañana en esta dicha inconclusa , la cabeza me pesa con esa calidez tan densa a mi llamado, buscándome por cada pensamiento, sintiéndome cansada... quizás el momento más endeble para hablar y encontrarme signifique concebirme enredada bajo un techo al viento.
La gravedad me estrecha al piso, abrazando mi gélido cuerpo, las ideas cruzando las miradas internas cuelgan y caen... veo mi cielo encandilarse de blanco, estoy cayendo y conmigo unos que no levantarán nombres a mi auxilio.
El fondo de esta sensación se esta diluyendo, quisiera escribirlo.
Me pregunto si el tiempo descubrirá este cuerpo en su mirada, me distingo palmada a unas horas de postrarme en otro horizonte... la ausencia de las luces me detiene a entenderlo... anocheció... el silbido de mi reloj perdió el paso de mi cabeza , y aquella tonada de piano observa silenciosa mi voz encenderse .
Sobre este momento ha concebido mis palabras ,buscan derrumbarse bajo las fisuras de mis labios...
¿Y yo ?quisiera hablarle a esa sombra que llamo pensar, aquella que deambula derramando en las brevedades con sigilo, entonces me clausura y airosa se jactará de mi sensaciones..
...otra mañana descenderá con su melodía ,bifurcándose en mi eterno sentir....
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