Voy tiñendo atardeceres de los colores que más me apetecen…
dibujo frágiles y tímidas nubes que amenazan con caer… Trazo abnegada los
caminos que me niego a recorrer… sé a dónde llegan, en donde no quiero estar…
sé a dónde tengo que ir…
Cada bocanada de aire es mas fría y se congela al final de
cada suspiro… me falta el aire.
Las ganas se me cansan y la fuerza que me sostiene persiste
casi nula… a veces permanecer de pie duele…
En mi cabeza retumba una canción de la que no he aprendido
la letra y nunca ha sido mía… las palabras han hurgado hasta dejar expuesta mi
coraza… ¿En qué momento las palabras colmas de amor lastiman tanto?
Se esconde el sol testigo del terremoto que sus sombras han
provocado… trayendo tras de él la noche con sus pequeñas pecas que destellan en
su inmensa oscuridad…
Mañana ha de amanecer… mañana es otro día… mañana no existe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario