
Escribo desde algún lugar del silencio donde las palabras son demasiadas...
El olvido borró los recuerdos y hoy el cielo se me escapa de las manos...
Los relojes no se detienen a mi paso y ahí sigo, caminando entre el futuro y el pasado; sin más dolor que lo absurdo, sin más sueños que los olvidados... Y sonrío, ¿qué puedo hacer?
Aprendí, quizá demasiado, pero suficiente... ¿Qué más puedo pedirle al dolor?... Las lágrimas me quedan demasiado grandes; el recuerdo, demasiado lejos... Todo va bien, esa es la triste realidad, con la que me tengo que conformar y seguir caminando sin preguntarme por qué, sin mirar hacia atrás...
Todo va bien...
Caí contigo a través de twitter y vi que tenías blog y dije "vamos a leerla".
ResponderEliminarCreo que me sentí tan identificada. No queda más que sonreír a esa imagen del ayer, a esa esperanza de un futuro que anhelamos tanto, mientras sea lo que en verdad deseamos, mientras nos aleje un poco más del pasado que queremos terminar de olvidar.
Saludos.