
Pasan vacías las horas en el desconselo del rincón que te arropa, adivinando las lágrimas que escondes bajo la sombra de aquel que un día quisiste ser...
El espejo dibuja recuerdos de tantos secrestos que compartes, callando la triste luz de tus ojos, que a solas, apagas en busca de un sueño perdido, aferrado a la soledad que te acompaña como fiel y único amigo...
Brotan de tus labios la añoranza de las palabras que nunca creíste saber y hoy pronuncias arrepentido, en silencio, aturdido...
Tu miedo me devuelve el coraje, tu tristeza me paraliza el alma... Te adivino a solas, desde este rincón que he hecho tan mío, frente a un espejo que me devuelve la esperanza que quisiera encontrar en tus ojos...
Trato de alcanzar las palabras que me faltan, el susurro queme robas sin saberlo, el sueño que se detiene en el mismo instante en que convergemos... el mismo rincón , la misma imagien, el mismo miedo...
Si te vale mi cariño; si te sierve la vida entera que te ofreszco; si te basta con mi todo, con minada, con este amor que te brindo, a mi manera; si quizá pueda ser la respuesta a tus dudas, la esperanza de tus miedos; si, al menos, te mereces la pena dibujarme en tus pensamientos o, si acaso, me piensas; si mis palabras pueden devolver el brillo a tus ojos, aun que sólo sea por un momento, trata de borar este instante en el que, a solas, nos lamentamos, trata de romper este muro que nos aleja, que nos ciega, que nos separa... y, al menos, lamentémonos juntos....
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