
En sólo unos segundos que me quedan, entre el cansancio y los restos del alcohol, como a cada instante, como en cada momento, dejo volar mi mundo, me evado y te pienso, te siento...
Tus manos dibujando mi cuerpo, tus labios susurrando "te quieros"... y saber que sólo es un sueño, aquellas caricias, tan sólo recuerdo...
Y esperar, desesperada, disimulando miradas que se me escapan, a que me hagas tuya...
Sólo una sonrisa tuya me basta para romper mis promesas, para olvidar aquel amanecer que sé, resignada, que sólo iluminas tú...
Y paso por tu lado, con miradas que no sé disimular, miradas que ayer hubieran bastado para provocarte, para hacerte seguir, como un loco, mi estela y que hoy sólo provocan tu indiferencia...
Y me basta tu indiferencia para romper mis promesas, para olvidar que prometí olvidarte... Caprichosa, cobarde...Miradas me buscan, me llaman, pero nunca me encuentran...
Perdida entre mil historias que invento... cómo sería, sería perfecto...
Pero cada vez que juro ser valiente, amarte y poder hablar de amar, esta maldita suerte me vuelve a sorprender hablando en condicional...
Qué cansada estoy ya de soñar...Vuelvo a lamentarme, amigo, si es que algún día lo fuimos, vuelvo a desilusionarme, sintiéndote cada vez más lejos y doliéndome cada vez más dentro... Cierro los ojos y te siento y no sabes cómo lo siento...
Melancolía es una palabra que viene de la mano con tus escritos. Me agrada.
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